Testimonios de personas asociadas
Eva de Pérez, Lima Perú:
Este compromiso significa para mi, como asociada, vivir mi fe en la vida diaria con mi esposo, mis hijos; buscando la armonia con mis vecinos y mi projimo; dando testimonio de vida para rescatar los valores perdidos.
Ana María Mestanza, Lima, Perú:
Como asociada, Dios me pide ser un testigo para transmitir el carisma de la Iglesia. Somos el Reino de Dios y me pide evangelizar, siguiendo los pasos de Jesús, los de las primeras comunidades cristianas y los de los fundadores de la Congregación de las RHSJ quienes son un ejemplo para toda la Iglesia.
Joseph Holmes, Tracadie, Canadá :
«Ser Asociado hizo crecer mi fe hacia la Iglesia y mi comunidad parroquial, pues me comprometí en sus servicios... Con la fuerza del Espíritu Santo, tengo más confianza en mí mismo y en Dios. Es toda mi vida que cambia y encuentro la llave de la felicidad para con mi familia y mi parroquia..»
Claudette Filion, Arthabaska,Canadá :
«Soy Asociada desde siete años. Mi compromiso tiene cada vez más sentido, trabajo para profundizar mi fe en mi caminar. Mis relaciones con el Señor son más estrechas y doy más tiempo a la oración y al silencio para acoger la presencia de Dios.»
Germaine Hesteau, Francia:
«Hacer parte de un grupo de Asociado(a)s me permitió crecer en el amor de Dios y de mi prójimo gracias al ejemplo de los fundadores de las R.H.S.J. Me siento más fuerte en mi fe. La profunda amistad que encuentro es importante para mí así como esta comunión de pensamientos, de oraciones con las Hermanas y los Asociado(a)s de diferentes países. En una palabra, no sería lo que soy ahora...»
Patricia Brennan, Región San José, Canadá :
«El deseo de profundizar mi relación con Dios siempre fue presente en mi vida. Para mí, era normal ser asociada a las R.H.S.J. Su carisma, su fe, su coraje y sus éxitos en situaciones difíciles me ayudan en mi caminar personal y espiritual
Flore Doverspike, Antigo, Estados-Unidos:
«Ser asociada a las RHSJ es sentirse constantemente renovada por la gracia de Dios. Es maravilloso ser asociado con personas para quienes Dios es siempre amor y siempre presente. Cada problema, cada alegría o tristeza en estaes un acto de fe, de esperanza y de caridad.»
Huguette Pagé-Deschamps, Asociada, Montreal, Canadá :
Ser asociada a las R.H.S.J. me permite retomar mi bastón de peregrino. En mi camino me encuentro con personas quienes como yo, están en un proceso espiritual. Re-encuentro mi oración de esperanza que había perdido. Empiezo a reconocer en mi vida los signos de la "Libertad de los hijos de Dios". En camino, aprendo que tengo que ser un testigo del evangelio como los fundadores de la congregación lo fueron. Como ellos, tengo que arriesgar y atreverme. Igualmente descubro que Dios me ama tal como soy. Al caminar en los senderos difíciles, siento que me toma de la mano. Los encuentros con las personas asociadas son un relevo que no puedo dejar pasar porque es allí donde puedo renovar mi energía.